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We select each crown gear for its tooth precision and real compatibility with the most common setups. If you have questions about which gear ratio suits you best, our team has been preparing mechanics for years and can guide you straightforwardly.
En el mundo del slot, los pequeños detalles marcan diferencias enormes sobre el cronómetro. La corona es uno de esos componentes que muchos pilotos cambian por primera vez casi por imitación —porque lo hace el de al lado— sin llegar a entender del todo qué están modificando ni por qué. Sin embargo, elegir bien la corona es una de las decisiones de preparación más directas y asequibles que existen: sin herramientas especiales, sin grandes inversiones, con un impacto inmediato y medible en el comportamiento del coche.
Si estás empezando a preparar tu primer coche de competición, o si ya llevas temporadas ajustando mecánicas y quieres profundizar en la teoría detrás de la relación de transmisión, esta guía está pensada para ti. Aquí encontrarás todo lo que necesitas saber sobre las coronas para slot: qué son, cómo funcionan, qué tipos existen, cómo elegir la correcta según tu circuito y montaje, y qué errores conviene evitar desde el principio.
En nuestra tienda encontrarás coronas de marcas como NSR, Slot.it, Scaleauto y Avant Slot, en distintos materiales, módulos y números de dientes. Ya sea para un montaje sidewinder, inline o anglewinder, aquí tienes las opciones necesarias para dar con la configuración que mejor se adapta a tu pista y a tu estilo de pilotaje.
La corona es el engranaje de mayor diámetro del sistema de transmisión de un coche de slot. Va montada sobre el eje trasero y engrana directamente con el piñón que lleva el motor. Cuando el motor gira, transmite ese movimiento al piñón, que a su vez mueve la corona y, con ella, el eje trasero y las ruedas.
Lo que determina la corona —junto con el piñón— es la relación de transmisión, conocida habitualmente como gear ratio. Esta relación se expresa dividiendo el número de dientes de la corona (Z corona) entre el número de dientes del piñón (Z piñón). Por ejemplo, una corona de 27 dientes con un piñón de 9 dientes da una relación de 3:1.
¿Qué significa ese número en la práctica? Cuanto mayor es la relación, más torque (aceleración) tiene el coche, pero menor es su velocidad punta. Cuanto menor es la relación, el coche alcanza más velocidad máxima, pero sacrifica salida de curva y respuesta en aceleración. Ajustar este parámetro correctamente en función del trazado es una de las formas más eficaces de optimizar el tiempo por vuelta sin tocar el motor ni la electrónica.
En circuitos cortos con muchas curvas cerradas, una relación más larga (corona con más dientes) suele ser más rápida porque el coche acelera antes. En circuitos con largas rectas, una relación más corta permite aprovechar mejor la potencia del motor y alcanzar mayor velocidad punta. Conocer esta lógica es la base de cualquier preparación mecánica seria.
Antes de elegir una corona, hay cuatro factores que debes tener claros:
Un consejo práctico: si vas a correr en varios circuitos distintos, merece la pena tener dos o tres coronas con distinto número de dientes y cambiarlas según el trazado del día. Es una de las modificaciones más rápidas de hacer y de las que mayor diferencia producen sobre el crono.
Aunque a simple vista todas las coronas parecen similares, existen diferencias relevantes en función de su diseño, material y aplicación:
La crown gear, o corona frontal, tiene los dientes en el plano perpendicular al eje. Es el tipo más habitual y está diseñada para montajes de motor inline —es decir, con el motor perpendicular al eje trasero, en línea con el coche—. En este tipo de configuración, el piñón del motor ataca lateralmente a la corona. Es el sistema que utilizan marcas como Slot.it en sus chasis de competición.
La spur gear tiene los dientes en el perímetro exterior, como un engranaje cilíndrico convencional. Se utiliza en montajes sidewinder —motor en paralelo al eje trasero, transversal— y en configuraciones anglewinder —motor en ángulo respecto al eje trasero—. En estos casos, el piñón ataca la corona desde arriba o desde un ángulo. Es la opción más habitual en los chasis de marcas como NSR y Scaleauto.
Más allá del número de dientes, hay detalles técnicos que conviene no pasar por alto:
Ya lo hemos mencionado, pero merece insistir: el módulo es el parámetro más crítico. Un error de módulo hace que la transmisión no engrane bien, genere ruido, se desgaste prematuramente o directamente no funcione. Si tienes dudas sobre qué módulo lleva tu coche de fábrica, consulta la ficha técnica del fabricante o pregúnanos directamente.
El backlash es el pequeño espacio que existe entre los dientes del piñón y la corona cuando están engranados. Un backlash excesivo genera pérdida de potencia, ruido y desgaste. Un backlash demasiado ajustado provoca rozamiento, calor y puede bloquear la transmisión. El ajuste correcto es aquel en el que los dientes engranan con contacto suave pero sin holgura perceptible. Para verificarlo, se suele usar un papel de cigarrillo como medida de referencia.
La corona y el piñón deben estar perfectamente alineados en el mismo plano lateral. Una desalineación, aunque sea mínima, genera desgaste asimétrico y vibraciones que se transmiten a todo el chasis. Al montar una corona nueva, comprueba siempre la alineación antes de cerrar la bancada.
Una corona que no gira de forma perfectamente concéntrica respecto al eje genera variaciones cíclicas en la tracción, lo que se traduce en un coche que "pulsa" ligeramente a altas velocidades. Las coronas de aluminio mecanizado de precisión son las que mejor garantizan la concentricidad, especialmente cuando van fijadas con tornillo.
Es el error más común entre quienes empiezan. Usar una corona de módulo 64 con un piñón de módulo 48 —o viceversa— puede parecer que "casi encaja", pero el engrane no es correcto y el desgaste es acelerado e irregular. Siempre, corona y piñón del mismo módulo.
Pedir una crown gear para un coche con montaje sidewinder, o una spur gear para un inline, es un error que ocurre más de lo que parece. Antes de pedir, identifica claramente qué tipo de motorización tiene tu chasis.
Muchos pilotos novatos buscan siempre la relación más corta posible para ir "más rápido". En la mayoría de circuitos de tamaño medio o pequeño, una relación que prioriza la aceleración es más rápida en tiempo por vuelta. La velocidad punta solo importa si hay rectas largas donde realmente se llega a aprovechar.
Cambiar la corona y volver a pista sin comprobar el backlash y la alineación es un error que puede costarte la carrera —o dañar componentes— en pocas vueltas.
Las coronas de nylon son perfectas para motores estándar, pero con motores de competición de alta potencia se desgastan rápidamente y pueden llegar a deformarse. En esos casos, las coronas de aluminio o bronce son la opción lógica.
Comienza con una corona de plástico o nylon del número de dientes que recomienda el fabricante de tu chasis. No hace falta que experimentes demasiado al principio: aprende primero a conocer el coche sobre la pista y luego empieza a ajustar la relación de transmisión de forma progresiva. Una buena referencia inicial es una relación de entre 3:1 y 3,5:1 para circuitos de tamaño medio.
Marcas como NSR y Slot.it incluyen en sus chasis coronas y piñones bien equilibrados de serie. Puedes partir de esa configuración y ajustar en función de los tiempos.
En niveles avanzados, el trabajo con coronas se vuelve más fino. Es habitual llevar varias coronas a cada sesión y elegir según el circuito, las condiciones de agarre y el motor que se vaya a usar ese día. Las coronas de aluminio mecanizado de NSR o Slot.it ofrecen la precisión necesaria para este tipo de trabajo. También merece la pena explorar las diferencias entre distintos módulos si el reglamento de tu categoría lo permite.
En competición avanzada, algunos preparadores afilan ligeramente los flancos de los dientes para reducir el backlash óptimo y mejorar la eficiencia de transferencia de potencia. Es una técnica que requiere experiencia y herramientas adecuadas, y que solo tiene sentido cuando el resto de la mecánica ya está bien puesta a punto.
| Tipo de corona | Montaje compatible | Material habitual | Uso recomendado |
|---|---|---|---|
| Crown Gear | Inline | Plástico, aluminio | Competición y uso general inline |
| Spur Gear | Sidewinder, Anglewinder | Plástico, aluminio, bronce | Competición y uso general SW/AW |
| Corona de nylon | Ambos según diseño | Nylon/Plástico | Uso estándar, baja potencia |
| Corona de aluminio | Ambos según diseño | Aluminio mecanizado | Competición, alta precisión |
| Corona de bronce | Ambos según diseño | Bronce | Resistencia, durabilidad, auto-lubricación |
La relación de transmisión (gear ratio) se obtiene dividiendo el número de dientes de la corona entre el número de dientes del piñón. Por ejemplo, corona de 30Z con piñón de 10Z = relación 3:1. Cuanto mayor el número, más aceleración y menos velocidad punta; cuanto menor, más velocidad punta y menos respuesta en aceleración.
Depende del fabricante del chasis. El módulo DP48 es el más extendido en la escena de competición 1/32, pero algunos fabricantes utilizan DP64 u otros módulos. Consulta la ficha técnica de tu chasis o mira qué piñón incluye de serie: corona y piñón deben tener siempre el mismo módulo.
No. La crown gear está diseñada para montajes inline. En un coche con motor sidewinder necesitas una spur gear. Usar el tipo equivocado hace que la transmisión no funcione correctamente.
Las de plástico son más ligeras, más silenciosas y económicas, pero se desgastan antes con motores potentes. Las de aluminio ofrecen mayor precisión dimensional, mejor concentricidad y mayor durabilidad, a cambio de un peso ligeramente superior y un coste más alto.
Los síntomas más habituales son mayor ruido en la transmisión, sensación de "juego" o holgura al mover el coche con la mano, y pérdida de respuesta o eficiencia a altas revoluciones. Una inspección visual de los dientes también revela desgaste asimétrico o fractura de algún diente.
No hay una respuesta única: depende del material, la potencia del motor y las horas de uso. En competición seria, muchos pilotos revisan la corona al final de cada jornada y la cambian cuando detectan desgaste visible. En uso recreativo, una corona de aluminio puede durar muchas sesiones sin problemas.
Utiliza aceite específico para transmisiones de slot, aplicado en muy pequeña cantidad sobre los dientes. Evita los lubricantes en spray de propósito general, que suelen ser demasiado densos o dejan residuos que atraen suciedad y pueden llegar a los neumáticos.
Lo más habitual en competición 1/32 es trabajar con coronas de entre 24 y 34 dientes, en combinación con piñones de 8 a 12 dientes. Las relaciones más populares en competición estándar rondan el 3:1, aunque varía mucho según el circuito y el motor.
En la mayoría de chasis de competición, sí. Generalmente basta con aflojar la bancada del motor para dar holgura al engrane y poder retirar la corona del eje. Consulta el manual o los tutoriales específicos del fabricante de tu chasis para hacerlo sin forzar nada.
Sí, notablemente. Las coronas de nylon son significativamente más silenciosas que las de aluminio o bronce. En entornos donde el ruido es un factor (club en local cerrado, por ejemplo), esto puede ser un criterio de elección relevante.
Indirectamente, sí. Una transmisión con mal ajuste de backlash o con coronas desgastadas genera más rozamiento, lo que se traduce en mayor temperatura del motor y mayor consumo de energía. Una transmisión bien ajustada y lubricada protege el motor y mejora la eficiencia general.
Sí, siempre que el módulo sea el mismo. Las coronas DP48 de NSR, Slot.it o Scaleauto son perfectamente intercambiables entre sí, ya que respetan el estándar de módulo. Lo importante es siempre el módulo, no la marca.