- Nuevo
Seleccionamos cada referencia pensando en el piloto que afina hasta el último detalle: concentricidad garantizada, materiales contrastados en pista y compatibilidades claras para que aciertes a la primera, sin prueba y error.
Cuando un coche de slot no va del todo bien —vibra, patina o no transmite la potencia con la fluidez esperada— la primera pregunta que debería hacerse cualquier preparador es si las llantas están a la altura del resto del conjunto. Este componente es mucho más que el soporte del neumático: define la masa rotacional del eje, condiciona el equilibrio del coche en curva y determina si la goma trabaja de forma uniforme o presenta desgaste irregular desde el primer entrenamiento.
En Ministry of Hobby reunimos llantas para coches slot de las marcas más exigentes del mercado —NSR, Slot.it, Avant Slot, Scaleauto—, en materiales, diámetros y anchos pensados tanto para la competición más seria como para la preparación de un coche de colección que también rueda. Si buscas reducir la inercia rotacional con aluminio aligerado, ganar rigidez con magnesio o simplemente reponer una llanta plástica que ha perdido concentricidad, aquí encontrarás la referencia correcta sin necesidad de buscar en catálogos dispersos.
Esta guía te ayudará a entender qué parámetros importan realmente, cómo elegir el material y el tamaño adecuado para tu vehículo, qué errores evitar y cómo sacar el máximo partido a unas llantas bien elegidas. Tanto si preparas tu primer coche como si llevas años en el paddock, leer esto antes de comprar te ahorrará tiempo y algún que otro disgusto en pista.
La llanta es la pieza metálica o plástica sobre la que se monta el neumático y que va fijada al eje de transmisión. Su función parece sencilla, pero su impacto en la dinámica es enorme. Una llanta con mínimas imperfecciones de concentricidad —es decir, cuyo centro no está perfectamente alineado con el eje de rotación— genera vibración a alta velocidad, eleva la resistencia al avance y provoca que el neumático desgaste de forma desigual, perdiendo adherencia antes de lo esperado.
Además, la masa de la llanta forma parte de la llamada masa rotacional: todo lo que gira en el eje (llanta + neumático + eje propiamente dicho) requiere energía para acelerar y para frenar. Reducir esa masa rotacional mejora la respuesta del coche en aceleración y frenazo, algo crítico en trazados con muchas chicanes o curvas lentas. Por eso las llantas de aluminio y magnesio dominan la competición: pesan significativamente menos que las de plástico técnico, aunque estas últimas siguen siendo una opción válida para categorías con restricciones de material o para vehículos más orientados a la exhibición.
Otro aspecto decisivo es la rigidez. Una llanta que cede bajo la carga lateral en curva provoca que el neumático se deforme de forma impredecible, generando subviraje o sobreviraje según el eje afectado. Las llantas de aleación son más rígidas y mantienen la geometría del neumático incluso con gomas de silicona muy blandas.
Antes de hacer clic en "añadir al carrito", conviene tener claros cinco parámetros:
Si tienes dudas sobre la compatibilidad con un modelo concreto, el número de pieza original del fabricante del coche es el punto de partida más fiable. Las marcas como NSR, Slot.it o Scaleauto publican catálogos de despiece donde se especifica exactamente qué llanta corresponde a cada vehículo.
Son el estándar de facto en competición 1/32. El aluminio aeronáutico fresado con precisión CNC ofrece una concentricidad excelente, baja masa y alta rigidez. Son compatibles con la mayoría de gomas de silicona del mercado y permiten reperfilar el neumático en torno (tanto el eje como la propia llanta actúan como referencia de mecanizado). NSR y Slot.it tienen un catálogo muy amplio en este material, con variantes de offset y ancho para prácticamente todos sus modelos.
El magnesio es entre un 30 y un 35 % más ligero que el aluminio a igual volumen, lo que lo convierte en el material más interesante para minimizar la masa rotacional. Su uso está habitual en categorías de competición avanzada. El principal inconveniente es su mayor fragilidad ante impactos y su precio más elevado. No son la primera elección para quien está aprendiendo o para pistas muy exigentes con muchos incidentes.
Presentes en la mayoría de coches de serie y en muchas preparaciones económicas. Son más pesadas que las metálicas, pero suficientemente precisas para uso recreativo o para categorías con restricciones de material. Su ventaja principal es el coste y la facilidad de sustitución. Avant Slot, por ejemplo, usa llantas plásticas de alta precisión en algunos de sus modelos de serie que ofrecen un comportamiento bastante digno antes de dar el salto a la versión de competición.
Algunas llantas incorporan tapacubos decorativos a escala que replican el diseño original del vehículo. Son más habituales en coches orientados a la colección o a la exhibición, aunque también se usan en competiciones que valoran la fidelidad visual. No suelen ser las más ligeras, pero aportan mucho a nivel estético.
La concentricidad es la medida en que el centro geométrico de la llanta coincide con el eje de rotación. El runout es la desviación máxima medida en el borde exterior. En competición se busca un runout inferior a 0,02 mm; por encima de 0,05 mm la vibración ya es perceptible. Las llantas de aluminio CNC de calidad garantizan habitualmente valores inferiores a 0,02 mm. Las plásticas inyectadas pueden tener runouts de hasta 0,1 mm en ejemplares de baja calidad.
Un diámetro de llanta mayor, con igual relación corona/piñón y misma velocidad de motor, produce una velocidad punta más alta pero reduce la aceleración. Un diámetro menor hace lo contrario. Este es un parámetro de puesta a punto que debe considerarse junto con la relación de transmisión del tren de engranajes.
El offset determina a qué distancia del centro del eje queda el plano central del neumático. Un offset mal elegido puede provocar que la goma roce con el chasis, con el bastidor o con el interior de la carrocería. Algunos fabricantes ofrecen la misma llanta con distintos offsets (interior, neutro, exterior) precisamente para afinar este parámetro.
Las llantas de 1/32 y las de 1/24 no son intercambiables: los diámetros, anchos y sistemas de fijación son distintos. En 1/24, los ejes suelen ser de 1/8" y las llantas notablemente más grandes. Comprueba siempre la escala antes de pedir.
Es el error más común. Dos llantas pueden tener el mismo diámetro exterior pero diferente diámetro de eje. Una llanta de 3/32" no entra en un eje de 2 mm sin forzarla, y al revés queda holgada y vibra. Revisa siempre el bore antes de comprar.
Aunque dos llantas sean nominalmente del mismo diámetro, pequeñas diferencias de fabricante en el diámetro real pueden provocar que las ruedas de un mismo eje no toquen la pista de forma simultánea, generando un desequilibrio de tracción difícil de diagnosticar.
Muchos aficionados compran la llanta "del mismo diámetro" que la original sin verificar el offset. El resultado es un neumático que roza con la carrocería o que queda retirado en exceso, reduciendo la base de apoyo efectiva.
El aluminio es blando y los tornillos M2 tienen poca resistencia al par. Un tornillo arrancado en plena carrera significa perder la llanta y posiblemente dañar el eje. Aprieta con cuidado y, si el tornillo no agarra, revisa el estado del eje.
Montar una llanta nueva (incluso del mismo modelo) bajo un neumático ya perfilado obliga a reperfilar de nuevo. La concentricidad del conjunto llanta+neumático depende del par específico, no de las piezas por separado.
No es necesario ir directamente al magnesio ni a las llantas más caras del catálogo. Una buena llanta de aluminio aligerado de NSR o Slot.it, en el diámetro y ancho correctos para tu coche, marcará una diferencia muy notable respecto a las llantas plásticas originales sin que el presupuesto se dispare. Céntrate en elegir bien el bore y el diámetro, y no subestimes la importancia de un buen apriete del tornillo.
Para un primer coche de competición en categorías de iniciación, las llantas de plástico de alta precisión pueden ser perfectamente válidas si el reglamento de la categoría no permite aluminio. Consulta siempre el reglamento antes de comprar.
Aquí el campo de juego se amplía considerablemente. El magnesio merece la pena si corres en categorías sin restricción de material y buscas la máxima respuesta en aceleración y frenazo. Presta atención al offset para cada carrocería concreta: un coche preparado para competición suele tener márgenes muy ajustados en los pasos de rueda, y un offset mal elegido puede costarte décimas sin que sepas por qué.
También vale la pena explorar las combinaciones de diámetro de llanta junto con la relación corona/piñón para afinar la velocidad punta según el trazado. Una llanta ligeramente más grande, combinada con un piñón de un diente menos, puede darte la velocidad en la recta sin sacrificar la aceleración en las curvas lentas. Es un ajuste sutil pero muy efectivo en circuitos mixtos.
| Material | Peso relativo | Concentricidad | Rigidez | Precio relativo | Uso recomendado |
|---|---|---|---|---|---|
| Plástico técnico | Alto | Media | Media | Bajo | Serie, iniciación, categorías restringidas |
| Aluminio aligerado | Medio | Alta | Alta | Medio | Competición general, preparación avanzada |
| Magnesio | Bajo | Muy alta | Alta | Alto | Competición de alto nivel, máxima exigencia |
El magnesio es entre un 30 y un 35 % más ligero que el aluminio a igual volumen. Esto reduce la masa rotacional del eje, mejorando la respuesta en aceleración y frenazo. Sin embargo, el magnesio es más caro y algo más frágil ante impactos. Para uso habitual en competición, el aluminio ofrece un equilibrio muy bueno entre rendimiento, durabilidad y precio.
No. Debes comprobar que el diámetro del eje (bore) coincide con el de tu coche, que el diámetro exterior y el ancho son compatibles con el neumático que quieres montar, y que el offset no genera rozamientos con la carrocería o el chasis. Revisar el despiece del fabricante es la forma más segura de acertar.
Es el diámetro del orificio central de la llanta, que debe coincidir con el diámetro del eje. 3/32" equivale a aproximadamente 2,38 mm y es el estándar más habitual en coches slot 1/32.
Sí, siempre. Aunque montes el mismo modelo de llanta, cada par llanta+neumático tiene su propia concentricidad real. Perfilar sobre el conjunto ya montado en el eje garantiza que la goma quede perfectamente redonda respecto al eje de rotación.
Lo más habitual en 1/32 es el tornillo Allen M2 o M2.5, dependiendo del fabricante. NSR y Slot.it especifican en su catálogo qué medida usa cada referencia. Conviene tener siempre un juego de repuesto, ya que son piezas pequeñas que se pierden con facilidad.
No. Las escalas tienen diámetros, anchos y sistemas de fijación completamente distintos. Las llantas de 1/24 son notablemente más grandes y suelen usar ejes de 1/8". Compra siempre la llanta específica para la escala de tu coche.
La forma más fiable es usar un comparador de reloj apoyado sobre el borde exterior de la llanta mientras giras el eje a mano. Una desviación superior a 0,05 mm ya empieza a ser perceptible en la conducción. Si no tienes comparador, una vibración que antes no existía o un desgaste asimétrico del neumático son señales claras.
Depende del modelo y de la carrocería. El offset correcto es aquel que sitúa el neumático dentro del paso de rueda sin rozar con la carrocería ni con el chasis. El catálogo del fabricante del coche especifica qué offset corresponde a cada modelo, y en Ministry of Hobby podemos ayudarte a identificarlo si tienes dudas.
Depende del reglamento concreto. Muchas categorías de iniciación exigen componentes de serie o limitan las modificaciones al tren de rodaje. Consulta siempre el reglamento de tu campeonato antes de invertir en llantas de aluminio o magnesio.
Sí. Un diámetro mayor aumenta la velocidad punta pero reduce la aceleración, y viceversa. Este parámetro debe ajustarse junto con la relación corona/piñón para encontrar el punto óptimo según el trazado y las características del motor.
Para competición, lo ideal es comprarlas por separado y montar el neumático tú mismo, ya que podrás elegir exactamente la goma que más se adapta a tu pista y tus preferencias, y reperfilar el conjunto con precisión. Las llantas con goma premontada son más cómodas para uso casual o para reponer rápidamente sin entrar en preparación.
Trabajamos con NSR, Slot.it, Avant Slot y Scaleauto, entre otras referencias. Son las marcas con mayor catálogo de llantas de repuesto y de competición para coches slot, con compatibilidades documentadas y calidad contrastada en pistas de todo el mundo.